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Mantenimiento de las sustancias corporales y los órganos

Mantenimiento de las sustancias corporales y los órganos
Sustancias vitales Tipos de Qi

Mantenimiento: el Qi como guardián de la estructura y las sustancias

Además de sus funciones de transformación y transporte, el Qi desempeña otra función esencial: mantener y contener. Según la MTC, el Qi contribuye a conservar sustancias y estructuras en su lugar adecuado — la Sangre dentro de los vasos, los órganos internos correctamente sostenidos y los líquidos corporales protegidos frente a pérdidas innecesarias.

Mantener la Sangre dentro de los vasos

Una de las expresiones más directas de esta función es la capacidad del Qi para mantener la Sangre dentro de los vasos sanguíneos. Según la teoría de la MTC, el Qi retiene y gobierna la Sangre para que permanezca dentro de sus vías normales. Cuando el Qi se debilita, esta capacidad de contención puede disminuir. Este patrón se denomina tradicionalmente "el Qi no puede contener la Sangre" y puede asociarse con sangre en orina o heces, menstruación excesiva, aparición fácil de hematomas o sangrado de encías.

El tratamiento tradicional no se dirige únicamente al sangrado sino también a fortalecer el Qi, especialmente el Qi del Bazo. En la MTC se atribuye al Bazo la función de mantener la Sangre dentro de los vasos. Según el patrón pueden emplearse Huang Qi, Bai Zhu y estrategias de acupuntura destinadas a tonificar el Qi del Bazo.

Sostener los órganos en su posición

La función de contención y elevación del Qi también se relaciona con la posición de los órganos internos. El Qi los sostiene y ayuda a evitar un descenso excesivo. Cuando el Qi, especialmente el Qi del Bazo, permanece debilitado durante mucho tiempo, la MTC describe un patrón denominado "hundimiento del Qi del Bazo". Entre sus manifestaciones tradicionales se incluyen prolapso uterino o rectal, sensación de peso hacia abajo y cansancio marcado.

El Qi del Riñón también posee una importante función de retención. La MTC afirma en particular que el Riñón "agarra el Qi" recibido por el Pulmón y de este modo ayuda a la inhalación. Cuando el Qi del Riñón es insuficiente para agarrar el Qi, la respiración puede ser superficial o dificultosa y la persona puede sentir que no consigue inspirar suficientemente profundo.

Evitar pérdidas excesivas de líquidos

Otro aspecto de esta función consiste en evitar pérdidas inadecuadas de líquidos corporales. Wei Qi contribuye a regular la apertura y el cierre de los poros, mientras que otros sistemas funcionales ayudan a retener la orina y otros líquidos. Cuando estas funciones se debilitan, los patrones tradicionales pueden incluir sudoración espontánea durante el día, pérdidas involuntarias de orina o pérdida excesiva de otros líquidos.

Por tanto, en el diagnóstico de la MTC es importante determinar qué sistema funcional está afectado. La sudoración espontánea diurna puede relacionarse con debilidad de Wei Qi y del Qi del Pulmón; las pérdidas de orina con debilidad del Qi del Riñón; y la salivación excesiva con debilidad del Qi del Bazo. La identificación del patrón subyacente determina la estrategia terapéutica.

Conclusión: el Qi como fuerza estructurante y de contención

La función de contención muestra que el Qi no solo transforma y mueve sustancias. También mantiene límites, sostiene estructuras y evita pérdidas inadecuadas. Según la MTC, la salud requiere por ello una transformación y transporte adecuados, además de una suficiente capacidad de contención y mantenimiento.