El concepto de Yin-Yang
El concepto Yin-Yang: un principio vivo para un cuerpo vivo
Yin y Yang no son simples categorías filosóficas abstractas. Constituyen un marco práctico mediante el cual la Medicina Tradicional China interpreta la realidad. El Su Wen expresa el principio fundamental: todo puede analizarse mediante los opuestos Yin y Yang, pero ninguno de ellos es absoluto. Todo cambia continuamente dentro de este marco.
Relacional, no absoluto
La característica fundamental de Yin y Yang es su naturaleza relacional. Nada es absolutamente Yin ni absolutamente Yang; todo lo es en relación con otra cosa. El clima de Barcelona es Yang respecto a Estocolmo porque es más cálido, pero Yin respecto a Argel porque es más fresco. Por tanto, un mismo fenómeno puede ser Yin o Yang dependiendo del punto de referencia.
En la práctica clínica esto significa que ningún síntoma debe analizarse de forma aislada. Se interpreta en relación con el resto del organismo, la constitución del paciente y el contexto clínico. El análisis Yin-Yang siempre es contextual.
Las cualidades de Yin y Yang
Yin se asocia tradicionalmente con interioridad, oscuridad, quietud, frío, materia y movimiento descendente — Tierra, Luna, niebla, agua, noche e invierno. Yang se relaciona con expansión, luz, actividad, calor, función y movimiento ascendente — Cielo, Sol, luz, fuego, día y verano.
En el cuerpo humano, la parte superior es relativamente Yang y la inferior Yin; el exterior es Yang y el interior Yin; la espalda es Yang y la parte anterior Yin; la función es Yang y la estructura Yin; Qi es relativamente Yang, mientras que Sangre y Líquidos Corporales son relativamente Yin.
El símbolo: movimiento dentro de un círculo
El conocido símbolo Yin-Yang, el taijitu, representa un ciclo dinámico y no una división estática. Cuando Yang alcanza su máximo, Yin comienza a crecer; cuando Yin alcanza su máximo, Yang vuelve a aumentar. El pequeño círculo del color opuesto dentro de cada parte simboliza que la semilla de su contrario está siempre presente.
El emperador y las direcciones
En la antigua China, el principio Yin-Yang también se aplicaba al espacio. Durante las ceremonias, el emperador miraba tradicionalmente hacia el sur, dirección asociada con el Sol y Yang. El norte a su espalda representaba Yin; el este a su izquierda era Yang porque allí sale el Sol; y el oeste a su derecha era Yin porque allí se pone. Esta disposición expresaba la idea de que el orden humano debía reflejar el orden natural.